A través de una analogía con el aguacate te explico cómo gestionar riesgos de manera efectiva. Descubre cómo identificar, evaluar y mitigar riesgos para proteger tu negocio frente a la incertidumbre. A través de un enfoque visual y práctico, aprenderás a implementar estrategias que fortalezcan tu operación y garanticen la resiliencia organizacional.
Hola apreciado lector de Lean Process Implementer, un nuevo número y como en muchas oportunidades, el título es extraño. Pero verás que te agregará mucho valor por el enfoque práctico y sencillo con el cuál describimos la gestión de riesgos.
Hace poco, mientras asesoraba a una empresa importante del sector agrícola, surgió una pregunta clave: ¿cómo podemos protegernos de los riesgos que afectan mis productos? De ahí nació la idea de explicar cómo gestionar riesgos de manera efectiva, usando un ejemplo tan cotidiano como los aguacates. En esta ocasión, quiero hablarles de cada una de las fases clave para gestionar riesgos y qué hacer en cada una, todo de manera práctica.
Primero, quiero compartirte este modelo de gestión de riesgos que he adaptado para navegar a lo largo del documento:

1. Establecer el Contexto: Definir el Escenario de tu Aguacatería 🥑
Antes de todo, imagínate que tienes un negocio de aguacates. Aquí es vital que definas cuál es tu escenario actual: ¿quiénes son tus clientes? ¿Qué tipo de aguacate produces y cuál es tu mercado? También es importante tener claro el apetito por el riesgo, es decir, ¿hasta qué punto estás dispuesto a tolerar fluctuaciones de precios, cambios en la calidad del producto o problemas en la cadena de distribución?
Clave: Piensa en factores como el clima, la disponibilidad de agua y los costos de transporte. Si no tomas esto en cuenta desde el principio, podrías estar cosechando más problemas que aguacates.
2. Identificación de Riesgos: Encuentra el Gusano en el Aguacate 🐛
Aquí necesitas descubrir qué cosas pueden salir mal. Tal como cuando revisas cada aguacate en busca de defectos, en tu negocio tienes que identificar las posibles fuentes de riesgo. Por ejemplo, podrías enfrentarte a un suministro de agua irregular, cambios en la legislación de exportación o problemas logísticos que afecten la entrega a tiempo.
Pregúntate: ¿Qué puede interrumpir la cadena de suministro? ¿Qué pasa si una plaga afecta tu cosecha? Estos son los gusanos que tienes que identificar antes de que devoren tu negocio.
3. Análisis de Riesgos: Entiende la Madurez del Aguacate 📈
Una vez que identificas los riesgos, es momento de analizarlos. Este paso es como determinar si el aguacate está en su punto justo de madurez. ¿El riesgo es algo que ocurre todo el tiempo, o es un evento raro? ¿Qué tan grave sería si ocurriera?
Por ejemplo, un análisis detallado te permitirá descubrir que una sequía en la región podría tener un impacto devastador en tu producción, mientras que un pequeño retraso en el transporte tal vez sea un problema manejable. Aquí, el objetivo es medir la gravedad y la frecuencia de los riesgos.
4. Evaluación de Riesgos: ¿Es un Aguacate que Puedes Comer o Desechar? 🥑🚫
Después de entender los riesgos, es momento de evaluar si puedes convivir con ellos o necesitas tomar acción inmediata. Esto se relaciona con tu apetito por el riesgo, o en términos de aguacates, es como decidir si ese aguacate medio golpeado todavía sirve para hacer guacamole o si mejor lo desechas.
Debes considerar el impacto de cada riesgo contra la capacidad de tu negocio para soportarlo. ¿Es aceptable? ¿Necesitas una solución rápida? Aquí es donde decides si puedes seguir adelante o debes modificar tus estrategias.
5. Tratamiento de Riesgos: Protégete de los Aguacates Dañados 🛡️
Una vez que sabes qué riesgos enfrentar, debes aplicar un tratamiento. Aquí tienes varias opciones:
- Tratar el riesgo: Invierte en sistemas de riego por goteo para evitar que una sequía afecte tu cosecha.
- Compartir el riesgo: Asegura tu producción o busca un socio logístico confiable.
- Retener el riesgo: Quizás decides aceptar pequeños retrasos en el transporte si el costo de mitigarlo es muy alto.
- Evitar el riesgo: Cambia de región de producción si las condiciones climáticas son demasiado inestables.
Cada decisión de tratamiento debe estar alineada con tus objetivos y apetito por el riesgo.
6. Monitoreo y Revisión: Siempre con el Ojo en el Aguacate 👀
No basta con gestionar los riesgos una vez, ¡debes seguir monitoreándolos! Aquí es donde implementas los KRIs (Indicadores Clave de Riesgo). Imagina que tienes sensores que te alertan cuando hay cambios en la temperatura o humedad en tu almacén. Estos KRIs te permiten tomar acción antes de que el riesgo se materialice.
Ejemplo: Si el índice de rotura de aguacates aumenta en el transporte, tu KRI te alerta para que revises y ajustes la logística antes de que las pérdidas sean mayores.
7. Comunicación y Consulta: Comparte la Información con tus Socios 🗣️
Finalmente, no olvides la importancia de comunicar los riesgos a las personas clave de tu negocio. Al igual que necesitas asegurarte de que todos en tu equipo saben cómo manejar los aguacates, es crucial que todos estén alineados con la estrategia de gestión de riesgos. Mantén una comunicación fluida con tus proveedores, distribuidores y clientes, para que todos estén preparados ante cualquier eventualidad.
Conclusión: Protege tu Aguacatería y Crece con Inteligencia
La gestión de riesgos requieren atención constante y decisiones estratégicas que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Si bien identificar los riesgos es esencial, lo verdaderamente importante es aprender a gestionarlos de manera ágil, inteligente y con el menor impacto posible en tu negocio. Ya sea a través de herramientas como los KRIs, la constante comunicación o los planes de tratamiento, lo importante es actuar antes de que el riesgo se convierta en un problema irreparable.
Sé que gestionar un negocio conlleva una cantidad enorme de retos, pero cuando logras implementar estrategias que anticipan los problemas y te preparan para cualquier escenario, te garantizo que los resultados serán más estables y satisfactorios.
Y como siempre, me quedo pensando en cómo puedo seguir agregándote valor. ¡Gracias por leer hasta aquí, nos vemos en el próximo artículo!
